Kajukenbo: El rey del combate callejero

Con los años, el Kajukenbo ganó espacio en el ambiente marcial de distintos continentes. Sudamérica no fue la excepción de la mano del Maestro argentino Gualberto Moncayo, padre de la disciplina en el Rio de la Plata, y precursor en la región

La mayoría de los instructores de artes marciales insisten en que sus estilos contienen técnicas prácticas de defensa personal. Algunos equiparan su entrenamiento con los antiguos métodos asiáticos tradicionales sobre la base de que pelear es más que simplemente pelear, y que las artes marciales también deberían abarcar los aspectos culturales de la madre patria del sistema. Otros, como los practicantes de las llamadas artes eclécticas, no quieren tener nada que ver con la cultura asiática, y enseñan solo defensa personal y combate, con la actitud de que las artes marciales están diseñadas estrictamente con la finalidad de entrenar para defendernos.  Hay al menos un sistema marcial que les da a sus estudiantes una muestra de la disciplina tradicional y el respeto, al mismo tiempo que pone su mayor énfasis en la autodefensa callejera. Nos referimos al arte marcial nacido en Estados Unidos conocido bajo el nombre de Kajukenbo. El Kajukenbo es probablemente el único arte marcial que gira principalmente sobre la defensa propia. De las artes marciales contribuyentes originales para su creación, Kajukenbo tomó tres teorías  para mejorar el entrenamiento diario de defensa personal: el contacto corporal; los derribos; y lucha en suelo.

Sus orígenes

A los principios históricos del Kajukenbo los podemos señalar a partir del año 1947, cuando cinco hawaianos veteranos de la segunda guerra mundial,  todos ellos expertos en artes marciales,  se unieron para intercambiar experiencias denominándose LA SOCIEDAD DE LOS CINTURONES NEGROS. Su meta: Diagramar un nuevo método de combate que resuelva las dudas y problemáticas de defensa del hombre moderno. Desde que debieron aplicar sus conocimientos tanto en el campo de batalla por un lado, y en los bares por el otro, comprendieron que lo aprendido no alcanzaba para resolver los ataques del ciudadano de hoy en el escenario de un combate callejero, un bar, o cuarto cerrado. Los cinco hombres responsables de dar origen al Kajukenbo fueron: Peter Choo, campeón hawaiano de boxeo, peso welter y cinturón negro de Tang Soo Do; Frank Ordoñez, cinturón negro de Jujutsu Sekeino; Joe Holck, cinturón negro de Judo; Clarence Chang; Maestro de Si Lum Pai Kung Fu; y Adriano Emperado, cinturón negro de Kempo Chino y Maestro de Escrima.

“Tengo el aval de los maestros mayores para difundir el Kajukenbo en Sudamerica. Se viene un renacimiento del sistema, y un importante plan de trabajo para su difusion” – Maestro Gualberto Moncayo

Por los tres años siguientes, entrenaron todos los días durante varias horas testeando cada técnica según muy puntuales situaciones para comprender sus puntos fuertes y débiles. Cuando Holck y Choo combatían, por ejemplo, sus compañeros tomaban nota y luego reflexionaban y testeaban sus puntos de vista de lo presenciado. Debido a que sus fundadores buscaban que su creación sea un sistema integral y no una combinación de estilos, se decidió que el Kenpo sea la base donde se construiría el resto del método. Es así que se incluyó en su base varias patadas del Tang Soo Do, técnicas de manipulación de Jujutsu, arrojes de Judo y movimientos circulares del Sil Lum Pai. Fue el propio Maestro Holck quien propuso el nombre del nuevo arte: KA por Karate, JU por Judo y Jujutsu, KEN por Kenpo y BO por Boxeo chino y occidental.

Con el paso de los años, el Kajukenbo se ha mantenido como un sistema que abarca la innovación y la evolución añadidas a la base original de las técnicas. También es un sistema en el que  el “Ohana” (aquellos que comparten el mismo aliento de vida-familia) es muy importante. En lugar de que las personas se separen y formen sus propios estilos, son aceptados como una adición bienvenida a la familia si el estilo tiene mérito.

Entonces, la forma en que se organiza el Kajukenbo es que el “sistema general” se denomina “Kajukenbo”. La misma cuenta con 4 estilos o ramas: “Estilo duro original”, “Chuan Fa”, “Tum Pai” y “Wun Hop Kuen Do”. Bajo los cuatro estilos hay varios “métodos” o expresiones. Los 2 principales “métodos” gracias a la gran cantidad de practicantes que lo adoptaron son el “Método Gaylord” y el “Método Ramos”. Todas estas ramas y métodos son “Kajukenbo”, así como por ejemplo, el  Karate incluye al Shotokan, Wado Ryu, Goju Ryu, Shito Ryu, etc. La única diferencia es que el Kajukenbo está unido, y no tiene líderes independientes de cada estilo.

Sus técnicas

El Great Grand Master Charles Gaylord, décimo grado de Kajukenbo, aprendió de sus instructores Paul Seronio y Emperado un estilo fuerte, duro y eficaz. Sin embargo, con el paso de los años, desarrolló destrezas internas y externas, mediante un entrenamiento práctico y aplicado, meditación y búsqueda constante de la mente por encima del estudio del cuerpo, creando así su propio método”

Una vez que el Kajukenbo fuera fundado, no se tendría ya la necesidad de aprender aquellos antiguos métodos de combate originados en el campo de batalla. Con el paso del tiempo, el antiguo campo abierto de batalla pasó a ser un bar o club nocturno, y las viejas espadas o lanzas, cambiaron a puñales. El Kajukenbo comprendió esa corriente de cambio y adaptación, y trabajó en consecuencia. Como todo sistema símil al Karate, cuenta con sus propios Katas o formas. Sus 14 Katas son denominados PALAMA SETS 1-14. (Estaban denominados como PINAN SETS hasta 1993, hasta que el propio Gran Maestro Emperado decidió en homenaje al lugar donde se originara todo, cambiar su nombre por el actual). Y como en todo Kata, sus secretos de defensa personal se encuentran dentro de esas mismas formas. A lo largo de los PALAMA SETS, encontraras una extensa combinación de técnicas de defensa personal. Están organizados y categorizados en 15 drills orientados al agarre, 21 contras de golpes, 15 contras de cuchillos, 15 contras de palos, nueve contras de ataque de dos y tres hombres, y 26 técnicas avanzadas del “alfabeto”. A partir de estas combinaciones estructuradas, el practicante avanzado de Kajukenbo puede crear un número casi ilimitado de variantes de defensa personal.

El método “Gaylord” es muy similar al “Método Original” ya que uno de los instructores de GM Gaylord fue Paul Seronio. En lo particular, se añaden técnicas y principios de Kung Fu más suaves para alinearlo con la filosofía de la rama “Chuan Fa”. Si mantiene incluso las formas originales del antiguo Kajukenbo, donde sigue denominándolos Pinan en lugar de Palama Sets. GGM Gaylord no se ha “separado” de Sijo Emperado, ya que reconoce a Sijo como el jefe del Kajukenbo, y recibió su noveno grado del propio Emperado.

Estrategias

La combinación de técnicas del Tang Soo Do, Judo, Jujutsu, Kenpo, Box y Kung Fu le brinda gran versatilidad al sistema. Por ejemplo, de cara a un puñetazo, el estilista del Kajukenbo puede atacar en un ángulo de 45 grados mientras bloquea con una técnica suave de palma de Kung Fu. Incluso puede contraatacar con una rápida ráfaga de golpes de Kenpo, seguido de arrojarlo al suelo con un lance de Judo, para terminar reteniéndolo en el piso con una llave de Jujutsu. Distinto a los sistemas tradicionales, el Kajukenbo enfatiza en las combinaciones.  Estos están dispuestos de manera que cada técnica establecerá la siguiente siguiendo la reacción natural del cuerpo del atacante. Mientras que algunos artistas marciales tradicionales pueden describir esto como una exageración, el estilista de Kajukenbo cree que un atacante no puede detener un golpe fuertemente enfocado. Por lo tanto, la teoría detrás del Kajukenbo sostiene que es que es mejor contrarrestar con una multitud de técnicas que pueden terminarse cuando la amenaza ya no existe. Creen que esto es mejor que confiar en una técnica solo para descubrir que no es suficiente.

Entrenamiento

El Maestro Gualberto Moncayo se encuentra radicado en Texas con la finalidad de pulir sus conocimientos y acrecentar su propia investigación de la disciplina creada por los fundadores de LA SOCIEDAD DE LAS CINTURONES NEGROS, Y EVOLUCIONADA POR EL GGM CHARLES GAYLORD de la mano de los mejores maestros que Estados Unidos tiene para ofrecerle, planifica y trabaja para la inserción definitiva del Kajukenbo en Latino América

Incluso el sistema de defensa personal mejor diseñado es inútil si el entrenamiento y la instrucción son débiles. En sus primeras épocas, la brutalidad del entrenamiento del Kajukenbo era legendaria. Narices rotas, costillas magulladas y ojos negros era lo más usual de encontrar en  una escuela  de Kajukenbo. Emperado tenía un lema: “La clase no termina hasta que no haya sangre en el suelo”.  Su punto de vista era que lo primero que debe aprender un alumno es a perderle el miedo al golpe rival, eso le daría un plus a favor cuando se defendiera. Incluso, debían pasar por “sufrir” las propias técnicas del sistema, para comprender su valor en combate. Esta manera de trabajar logró por un lado que numerosos practicantes de artes marciales pasaran por sus escuelas incluso para potenciar el entrenamiento del arte que ya entrenaban, como así también sumar peleadores callejeros en general. Las escuelas modernas de Kajukenbo alteraron su entrenamiento acorde a los tiempos que vivimos. Desde pocas décadas a la fecha comenzaron a tomar parte mujeres y niños, y el entrenamiento continúan siendo a contacto pleno, pero son llevados de manera paulatina, junto a sus adecuados equipos protectores.

El GGM Charles Gaylord, por su lado, en los últimos tiempos trabajó por brindar un Kajukenbo mas simplificado, sencillo de aprender y aplicar. Menos efectista que la rama original, pero si más efectivo desde la practicidad.

Conclusión

Desde su inicio, el Kajukenbo fue diseñado para satisfacer las extraordinarias necesidades de defensa personal del pueblo estadounidense. La creación de este tipo de sistema podría ser posible solo en Estados Unidos debido a la gran riqueza de artes marciales que trajeron los inmigrantes asiáticos que buscaban el sueño americano. Con los años, el Kajukenbo ganó espacio en el ambiente marcial de distintos continentes. Sudamérica no fue la excepción de la mano del Maestro argentino Gualberto Moncayo, padre de la disciplina en el Rio de la Plata, y precursor en la región. Radicado en la actualidad en Texas con la finalidad de pulir sus conocimientos y acrecentar su propia investigación de la disciplina creada por los fundadores de LA SOCIEDAD DE LAS CINTURONES NEGROS, Y EVOLUCIONADA POR EL GGM CHARLES GAYLORD de la mano de los mejores maestros que Estados Unidos tiene para ofrecerle, planifica y trabaja para la inserción definitiva del Kajukenbo en Latino América: “El Kajukenbo está diseñado para defenderse frente muchas clases de atacantes. Toda hipótesis de agresión es estudiada.  No les enseño a mis alumnos a ser violentos, pero tampoco a poner la otra mejilla. A mis alumnos también se les enseña a respetar al prójimo, pero están preparados para protegerse por completo si surge la necesidad. En otras palabras, es mejor saber cómo y no tener que hacerlo, que tener que saber y no saber cómo hacerlo”.