General Choi Hong Hi: “Creé al Taekwon do para forjar una mejor sociedad”

Entrevista: Sabum Nim Carlos Rubino (*)

Notas: Javier Orué

Año 1995, el hoy Sabum Nim Carlos Rubino, junto al General Choi Hong Hi

Tenía sentimientos encontrados. Lo reconozco. El año 1995 fue muy malo para mí. Había perdido a mi padre. Estaba sin trabajo. Entonces el Taekwon do no solo de ser mi modo de vida y pasión, pasó incluso a ser mi herramienta para ganarme la vida. Y para paliar el pésimo momento, me respaldé más que nunca en la escuela con mis compañeros y en entrenar. En uno de los cursos que venía cada año al país, se dio de poder entrevistar al General Choi Hong Hi para un medio donde colaboraba. La charla / entrevista se llevaría a cabo en el Hotel Bauen. Fui con un grabador de casette, muy común en la época. Y tenía la exclusividad de entrevistarlo. Tomaron parte de la reunión los hoy GM Pablo Trajtenberg, Adrian Desiderio, Enrique Eiriz, Phap Lu, el por entonces Secretario de ITF,  y como siempre a mi lado, mi maestro,  el hoy Master Marcelo Divano.

Imagínense que mis nervios eran enormes…, me pesaba cada paso, lo confieso, mientras nos dirigíamos a su encuentro. Como bien recordarán, no era fácil llegar a él y hablar. Se hablaba de su carácter fuerte. Ni idea como nos recibiría ni como seria el trato. Además, no estaba acostumbrado a tratar a un protagonista con sus pergaminos. Nos recibió en el salón de estar del Hotel Bauen, abierto exclusivo para nosotros.

¿La verdad? Esperaba a un hombre distante,  ya de vuelta por todo lo que significó para el Taekwondo del mundo. Quizás hasta por la edad, un hombre en retirada. Encontré todo lo contrario: a alguien que se involucró en la charla con un entusiasmo como si fuera un novato, que recordó con sonrisas y también con bronca. Que siempre con una sonrisa pedía disculpas de su pobre ingles. Que demostró mucha pasión por la disciplina que creó. Por sus ideas. Por lo que aspiraba para el Taekwondista, que realmente hizo volar por los aires mis preconceptos.

Año 2019. El Maestro ya no está con nosotros. Incluso hoy el Taekwon do es otro. Con divisiones marcadas. También evolucionado por otro lado. Una vez que rescaté esta entrevista, y quise republicarla, releyéndola, llegué a la siguiente conclusión: Siempre debemos consultar su enciclopedia. El Taekwon do es lo que él hizo. Mas allá de cambios puntuales, de lo que hoy se ve, el Taekwon do, es el que impuso el General Choi. Los demás, acorde al lugar que nos toca, somos sus continuadores.

Ninguna palabra más.  Te invito a disfrutar de la entrevista, entonces.

“Taekwon do es una disciplina que desarrolla la moral, el entrenamiento mental, humildad, cuyo fin es construir un mayor sentido de justicia”

C-R: ¿Qué opina de la inserción del Taekwon do en la sociedad actual?

Gen.CHH: Busco llevarlo a toda la sociedad, ya que puede ayudar a crear un mundo mejor. Todavía hay quienes no saben que es el Taekwon do. Para definirlo de manera simple: el Taekwon do es un arte de defensa. Pero no lo limitemos a eso: Taekwon do es el uso científico del cuerpo. Ayuda a crecer en lo mental y físico de la persona. Es un arte que no tiene igual en poder y técnica. Es una disciplina que desarrolla la moral, el entrenamiento mental, humildad, cuyo fin es construir un mayor sentido de justicia.  Construye un espíritu fuerte. Desgraciadamente hay quienes les gusta el sensacionalismo y solo practica y le importa el combate. Eso  no es ser un verdadero practicante de Taekwon do. El verdadero practicante de Taekwon do se debe enorgullecer de ser un artista marcial completo. Tampoco es válido enorgullecerse solo de un éxito deportivo y una medalla. El Taekwon do es mucho más que eso. Taekwon do es una manera de pensar y de vivir. Por eso lleva el DO. Es un sistema para armarse moralmente. Con esta respuesta, busco ejemplificarle cual es la batalla que está peleando el Taekwon do en la sociedad de hoy.

C-R: Como fundador del Taekwon do, ¿qué siente que tantos niños se acerquen al arte?

Gen.CHH: ¡Es una tendencia muy buena! De hecho,  son los futuros líderes. Si ellos no lo practicarían, el Taekwon do no tendría esperanza de continuar existiendo. Para los niños, una correcta educación es muy importante. Al ser pequeños, es más fácil incentivarlos enseñándoles que es la moralidad y el espíritu. El Taekwon do incluso les dará buena salud, que es la base de todo. A partir de ahí, sus padres con todo su amor, la escuela y nosotros en el dojang, seremos los encargados de llevarlos a ser personas de bien. Debemos enseñarles a hacer caso a sus padres, a sus mayores, a que sean corteses con quienes los rodean, que cooperen con la sociedad. Eso es lo mejor que podemos dejarles.

Pretendo que cada instructor marque en sus alumnos una senda que les permita vivir en armonía con sus semejantes. De esa manera contribuiremos para crear un mundo mejor

C-R: ¿Qué opina del desarrollo del Taekwon do en Argentina?

Gen.CHH: La mejor organización del mundo. Sus maestros están trabajando bien. Tienen una buena moralidad. Por eso el Taekwon do argentino es de los mejores del mundo. Es un país líder en el mundo.

“El verdadero practicante de Taekwon do se debe enorgullecer de ser un artista marcial completo”

C-R: (Interrumpo)… ¿Se lo imaginó tan desarrollado en el mundo cuando hace tantos años atrás usted lo comenzó a crear?

Gen.CHH: Fíjese en mi libro, ahí expliqué que me es imposible describir el jubilo que tuve el día que el Taekwon do fue creado. Y me pregunté hará unos cuarenta años atrás: ¿En el tiempo que puedo llegar a vivir, cuanta gente lograré que comprenda que es el Taekwon do? Hoy el mundo entero lo sabe. Incluso fue reconocido en las olimpiadas. Además fue el arte marcial de mayor rápido crecimiento global de todos. Cada movimiento fue desarrollado de manera científica, lo que lo hace fácil de enseñar y de aprender. A las damas, les da elegancia a su cuerpo. A un obeso lo ayuda a adelgazar y por supuesto, mejorar su salud y modo de vivir.

Bajo ninguna circunstancia, el Taekwon do debe ser utilizado bajo beneficio propio ni egoísmos personales. Tampoco para beneficios políticos ni comerciales

C-R: Hizo referencia a la llegada del Taekwon do a las olimpiadas. ¿Qué nos puede decir al respecto?

Gen.CHH: Mi nombre es Taekwon do. De hecho, poseo dos nombres: El cielo me dio el nombre de Taekwon do. Mis padres el de Choi Hong Hi. Prefiero me llamen como Taekwon do. Estoy muy contento que se escuche el nombre Taekwon do en Los Juegos Olímpicos. Hay muchas artes marciales en la sociedad, pero olímpicas son muy pocas. Incluso es la primera vez donde se le da status olímpico a un arte marcial donde su fundador está vivo. Por ejemplo, el Judo fue creado por Jigoro Kano, y logró su status olímpico recién cuando su fundador falleció. Aunque, de todas maneras, no fue mi objetivo final, ya que codifiqué al Taekwon do para que sea un arte marcial, no un deporte. Un arte marcial persigue objetivos más altos y sublimes que un deporte de alto rendimiento. Hoy me encuentro formando un Comité de Artes Marciales, algo similar al Comité Olímpico con los deportes de alto rendimiento. Mi objetivo final mientras esté con vida será separar las artes marciales de los deportes, ya que estas necesitan un maestro, no un entrenador. Hay un famoso maratonista coreano (**) que ganó la medalla de oro en las olimpiadas del año 1936, quien no tenia maestro. Corría muy rápido naturalmente, porque era un talentoso. Hoy es un anciano y no puede continuar por la edad, disfrutando de la actividad que ama y a la que tanto le dio. El deporte es para los jóvenes y por un periodo de años. En cambio al arte marcial podemos practicarlo toda la vida. Yo mismo a mi edad practico todo lo que puedo. Por eso poco me importan las olimpiadas. En el deporte se busca como meta vencer a los demás, en cambio en el arte marcial nos vencemos a nosotros mismos auto incentivándonos a crecer como personas.

” Si los niños no lo practicaran, el Taekwon do no tendría esperanza de continuar existiendo “

C-R: ¿Qué diferencias nota entre ITF y WTF?

Gen. CHH: Buscan objetivos distintos. ITF busca hacer crecer a una filosofía de vida. Ellos ser un deporte más en los Juegos Olímpicos. Hoy en Corea del Sur no hay más Taekwon do. Buda nació en India. Y hoy en India no hay Budismo. Jesucristo nació en Israel y el cristianismo no es la religión más difundida allí. Lo mismo pasó en Corea del Sur con el Taekwon do. La WTF sobrevive gracias a la política y los Juegos Olímpicos, pero no tiene técnica. En cambio fíjese con el Judo: su institución madre supo preservar su técnica siendo la misma en los juegos y en el salón de entrenamiento. Eso no pudo lograrlo WTF. ¡Qué inteligentes fueron los dirigentes del Judo! El gobierno surcoreano no practica las técnicas que creé, pero paradójicamente, se denominan la casa del Taekwon do. Fíjese incluso que en la enciclopedia británica, en el volumen once, dice: El Taekwon do nació en Corea del Sur y su creador es el General Choi Hong Hi, mientras a su vez formaba las fuerzas armadas coreanas. Por eso ellos solo tienen el nombre, pero no su contenido. ¿Conoce al Aikido?; Su creador fue el Maestro Morihei Ueshiba. En Corea existe una disciplina denominada Hapkido. Tuvieron mismo origen. Nombre similar, pero diferente técnica. Comprendieron que tienen que llamarse igual, porque refieren a dos disciplinas distintas. Aquí con ITF y WTF pasa igual. Deberían utilizar otra denominación. En cuanto a ITF, gracias a mis contantes viajes, noto un muy alto nivel técnico. Hasta el año 1980, yo mismo enseñaba la técnica. Después de ese año, mis alumnos crecieron y los más antiguos comenzaron a difundir también ellos, logrando este nivel tan alto y que el Taekwon do sea tan popular. ¿Qué puedo decirle al respecto?, ¡Que soy el hombre más feliz del mundo!

(*) 61 años de edad.  6° Dan TKD. ITF Directivo de TANRA-ITF.  Preparando su examen para Maestro. Alumno directo del Maestro Marcelo Divano desde el año 89. 29 años como instructor. Como juez: Primer jefe de árbitros y jueces de TANRA-ITF. Más de 22 años como árbitro

(**) Refiere a Sohn Kee-chung, (Sinuiju29 de agosto de 1912 – Seúl15 de noviembre de 2002) atleta surcoreano especializado en maratones. En los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 se convirtió en el primer deportista coreano en ganar una medalla de oro. A pesar de que esta es la primera victoria de un coreano en la historia olímpica, se produjo con la delegación de Japón porque en aquella época Corea seguía ocupada por los nipones. Además, fue inscrito como Son Kitei (pronunciación japonesa del sinograma en hanja) en vez de con su nombre propio.  Su victoria en la maratón conllevó episodios de rechazo surcoreano al dominio colonial, que convirtieron a Kee-chung en un símbolo.  El atleta dijo a los periodistas que él era coreano y no japonés, algo que los intérpretes nipones se negaron a traducir, y en la ceremonia de medallas subió al podio con un evidente gesto de tristeza. ​ En la península, el diario Dong-a Ilbo fue clausurado nueve meses por publicar la foto del medallista con la bandera borrada. ​ Se considera que ese gesto afectó a su carrera deportiva, pues no volvió a competir en más eventos internacionales hasta 1945.