Grand Master Osvaldo Cruz Martin: “No es lo mismo graduación que jerarquía”

“Hay un dicho que dice que si no dejas huella, no te quejes si no te recuerdan. Por eso recibo este reconocimiento con tanto orgullo”

Neuquén. Primeros días del mes de Junio. Al ser oficialmente reconocido el Gran Maestro Osvaldo Cruz Martin por los GM Jae Kyu Chon y  Yong Chae Ku como  9no dan, el recinto que sirvió de escenario estalló en aplausos hacia ese hombre que dedicó desde inicios del setenta su vida por el entonces conocido como Karate coreano, pasando por diferentes etapas: desde practicante, a dirigente. De Maestro a entrenador. Durante varios minutos, todos los presentes aplaudieron de pie. Una vez que el Taekwondo fuera introducido en la Argentina el 22 de junio de 1967  por los maestros Han Chang Kim, Nam Sung Choi y Kwang Duk Chung, llegó a todos los rincones de nuestro suelo, convirtiéndolo con toda justicia en el arte marcial más difundido en el país. Para que ocurriera, mucho tuvieron que ver exponentes como Osvaldo Cruz Martin, quien en la actualidad reside en San Martin de los Andes: “¡Esto es otro mundo! Yo ya tenía viviendo aquí a mi hija. Cuando Boca Juniors cerraba la actividad deportiva, me venía todo el mes de Enero. Es otro país esto, comparado como se vive en Buenos Aires. Estás rodeado de bosques, montañas y lagos…”, inicia el dialogo vía telefónica con nosotros, “Hoy, jubilado, vivo aquí y muy feliz”, continua su explicación quien fuera toda una institución del Taekwondo en el Club Boca Juniors, siendo parte de una camada de alumnos impulsores de la disciplina en el país, y que el mismo cumpliera todas las facetas  como practicante, instructor, dirigente y entrenador, desde su primer día de clase en el mítico Instituto Sucre de la mano del Gran Maestro Nam Sung Choi. Aunque está jubilado, su pasión por el Taekwondo, e incluso las artes marciales en general continua intacta. “Me da mucha pena que tan importante visita  no haya sido ni recibida ni saludada de manera oficial por el principal referente de nuestra institución nacional. El GM Jae Kyu Chon es el Presidente de una de las escuelas más grandes de Corea del Sur,  la Moo Duk Kwan. Tengo muy claro y se cómo deben manejarse estas cosas”, reflexiona con pesar al respecto quien ocupara importantes cargos como Secretario de la Confederación Argentina de Taekwondo, y de la Confederación Metropolitana de Deportes, “Le hace de anfitrión el Maestro Ku Yong Chae, estando de gira por todo el país. Al Maestro Ku hay que aprovecharlo más. El vino a fines de los setenta al país invitado por Pérez Colman, que lo conocía por que su hijo entrenaba con él en la embajada de Argentina en Corea. Trajo toda una metodología de trabajo que revolucionó nuestra manera de entrenar en el naciente Taekwondo deportivo argentino”, completó.

Su historia como practicante lo ubica dentro de una selecta camada de practicantes de Taekwondo argentino, época heroica donde todo estaba por hacerse y lograr, “En un principio no tenía idea que era el Taekwondo. Formaba parte de una barra de amigos con muchos inmigrantes japoneses, y yo quería practicar Karate. Me entusiasmaba la pelea,  el saber defenderme…un día entro al Instituto Sucre, y veo a un japonés que saltaba, que brincaba contra la bolsa, y que le pegaba varias veces a esa bolsa en el aire antes de tocar el piso… pegaba unos saltos, hacia unas barridas…¡Es extraordinario, esto!, pensaba. Era la época donde apareció Bruce Lee, todos queríamos practicar artes marciales. Es así que comienzo a practicar el por entonces Karate Coreano. Al cabo de dos meses, me entero que el japonés en realidad era coreano. ¿Frenó mi pasión?; ¡Jamás! Si mi vida a partir de ahí dio un vuelco enorme…”

Corría finales del año 1971. Eran épocas donde para llegar al nivel de DAN se tardaba muchos años: “Obtuve mi cinturón negro en 1977”. Dos años antes, en el Estadio Obras se llevó a cabo durante dos jornadas el primer torneo nacional. Como no podía ser de otra manera, fue parte del equipo que representaba al Gran Maestro Nam Sung Choi. “Formamos un gran equipo junto a Castagnola, Ouro, Martin, Gigena, Vaccaro, Portela, Paloma… “.

C-M: ¿Dentro de su punto de vista, cuáles fueron los momentos más importantes en la evolución del Taekwondo en Argentina?

OCM: En ese tiempo se dividía la actividad por Kwanes, y cada uno tenía su propia manera de trabajar. Hasta  1974 practicábamos el denominado Karate coreano. Ese mismo año aparece en el  país un General de cinco estrellas que hace una reunión en un gimnasio que manejaba Kwan Duk Chung que quedaba por la Avenida Corrientes, y ahí conocemos al General Choi Hong Hi. De ahí en más comenzamos a practicar los 24 Hyong del General Choi.  Seguimos cada uno con sus escuelas, y en el año 1978 aparece un ex embajador que con la anuencia de la Federación Mundial de Taekwondo,  forma la Asociación Argentina de Taekwondo, y trae a un entrenador respaldado por Corea con las reglas del Taekwondo deportivo. La verdad es que a eso nosotros lo tomamos mal. Considerábamos que debíamos transitar por la ruta que habían trazado el Maestro Han Chang Kim,  Nam Sung Choi y Kwan Duk Chung. Y la realidad es que combatimos al grupo que conformó a la Asociación Argentina de Taekwondo. Esto fue por el año 1978. No nos integrábamos a ellos. Éramos los diferentes, como para decirlo de alguna manera. Este embajador venía desde Corea con el mandato de difundir entre nosotros a esa nueva organización y respaldar al  entrenador que traía las técnicas del Taekwondo deportivo. Nosotros por esa época ni conocíamos que era una patada descendente, como para dar un ejemplo… Al final, Raúl Busca, Félix Solas y otros más visitaron el Korea Yudo College, quienes a Portella y a mí nos pidieron que nos unamos a la ya denominada Confederación Argentina de Taekwondo. Allí vieron cómo se trabajaba en Corea, y a su regreso lo mostraron en el país. En 1983 el Embajador Pérez Colman crea a la Confederación Argentina de Taekwondo. Debo reconocer así y todo que logró muchas cosas para el Taekwondo argentino: el reconocimiento de las organizaciones deportivas nacionales, caso el Comité Olímpico Argentino, Secretaria de Deportes y empezaron a recibirse becas para pagar viajes de atletas… una época brillante del Taekwondo nacional. ¿Y qué más se hacía que hoy no se hace? Traer al CENARD entrenadores coreanos. Así es que íbamos a capacitarnos con ellos y aprender las nuevas reglas, sistemas de entrenamiento, y técnicas de competencia. ¡Maravilloso era! Yo era Secretario de la Federación Metropolitana, y para ingresar la Confederación se te exigía una serie de requisitos con la faceta deportiva por sobre todo, ya que Pérez Colman trabajaba mucho por eso. Nosotros teníamos en la cabeza el arte marcial. Es así que se debía modificar el estatuto donde los instructores no  podían ser miembros de la comisión directiva a  menos que hayan estado tres años fuera de ella. Lo modificamos y logramos entrar en la CAT. Pérez Colman me nombra secretario y eso a me facilitó conocer y tener contacto con gente del Comité Olímpico, Confederación de Deportes…, al tiempo conformamos a la Confederación Metropolitana de Deportes.

Año 1988. La Federación Mundial de Taekwondo le brinda una mención por la difusión de la disciplina en el país

“Me da mucha pena que tan importante visita no haya sido ni recibida ni saludada por el principal referente de nuestra institución nacional. El GM Jae Kyu Chon es el Presidente de una de las escuelas más grandes de Corea del Sur, la Moo Duk Kwan”

C-M: ¿Le hace bien o mal el olimpismo al Taekwondo?

OCM: (Piensa unos segundos) El deporte es un camino contrario al arte marcial. Dura como una llama de una vela. Vale decir que  si no tenes ni rendimiento ni resultados, por ahí dejas de entrenar el Taekwondo deportivo. O si entrenabas y te casaste, dejas. O te pusiste de novio… o sos joven y tu papá no puede solventar tu carrera…, en cambio el arte marcial te acompaña toda la vida. En mi época, en Boca Juniors tenía la obligación de tener rendimiento y resultados. Entonces me manejaba con tres turnos: infantil, juvenil, y mayor. Daba clases todos los días, pero los lunes, miércoles y viernes daba Taekwondo deportivo, y martes y jueves Taekwondo marcial con mucha exigencia física y autodefensa. Ahí veías formas, y HoShinSul, incluido defensa contra palo y cuchillo. Barridas y palancas…tenia así mucha gente a cargo. En cambio, a nivel deportivo, los objetivos son diferentes, pero también la cantidad de seguidores, conformada por muchos infantiles y adolescentes. Gente joven en general. ¿Y qué pasa con los otros practicantes?; ¿Qué le pasó al Judo con su raíz? Mi colega en Boca Juniors era el Profesor Claudio Repetto. Se preguntaba por qué yo tenía tanta gente y el no. La respuesta era simple: No enseñar 100% deporte. Le dije que meta la defensa personal que tiene el Judo. Así fue que lo entendió y cambió. Junto con el Profesor que quedó en mi remplazo, Ricardo Pomares, hacen muchos intercambios, enseñándose mutuamente. ¡Eso es muy bueno! Y los dos crecen juntos. Por otro lado…, siempre digo que no fui un gran competidor, pero tengo claro hacia dónde va el Taekwondo deportivo y que necesita…

1988, primer reconocimiento de la WTF a un taekwondista de Taekwon Argentina

¿Cómo podemos entrar en las escuelas como lo hace la educación física?,   primero hay que lograr ser instructor nacional, reconocido oficialmente por el estado. Lamentablemente hoy todos se dicen entrenadores,  pero la realidad es que ni siquiera saben cuántos grupos energéticos hay…, y si bien el Taekwondo le abrió las puertas a la ciencia del deporte, pues bien… (Levanta la voz), ENTONCES HAY QUE ESTUDIAR. Para ser técnico de Futbol u otros deportes, tenes que estudiar. ¿Por qué para Taekwondo no es así? En su momento comencé a trabajar para meter el Taekwondo en el Instituto Superior de Deportes. El primer año, no lo logré. Tuve que mostrarle al Director que nuestra disciplina, es un deporte. Con la ayuda de Pérez Colman, Presidente de la CAT por esos tiempos, y la asistencia del Comité Olímpico, logramos el objetivo de entrar en tan importante institución. El Instituto nos dio asignaturas base y nosotros debimos incluir las propias. El primer año salieron 17 instructores nacionales. Al otro año nadie se presentó. Una pena. Fijate que la Secretaria Nacional de Deportes, en su programa de desarrollo deportivo refiere a las figuras de Entrenador Nivel I, nivel II, y nivel III. Y acá se consideran entrenadores por haber sido ex competidores, o  haber obtenido un par de medallas. ¡No es así! Uno debe saber de comunicación, fisiología, alimentación, de programación deportiva, biomecánica… es muy vasto lo que realmente se necesita para estar en el alto rendimiento deportivo… Fijémonos el gran trabajo que realiza Fernando Akilian, que en Argentina es totalmente desaprovechado, y afuera es exitoso. Otro es Dario Bonfante. Y bueno… no son aprovechados. Le comento más: Para los Juegos Panamericanos Mar del Plata 95, la Confederación nacional conformó un equipo para organizar el campeonato que le correspondía al Taekwondo. Estuvo integrado por Gustavo Portela, Felix Solas y por quien le habla: Osvaldo C. Martin, junto con el Presidente de ese entonces a la cabeza, Rogelio Lomazzo. Fuimos 16 días antes para arreglar con el COPAN el evento y, luego, cercano al mismo, llegaron 33 colaboradores más de una nómina importante de practicantes conformada por Rogelio Lomazzo. Estuve en el Cuadrangular de Cancún, Méjico, como árbitro, donde el equipo argentino compitió contra Brasil, España y el país local. Además estuve en la Copa del Mundo, en Rio de Janeiro, como coach alterno. El coach del equipo fue Raúl Busca. Entonces, hablo con fundamento.

C-M: …acaba de recibir el 9no dan. Todo un reconocimiento a su trayectoria. ¿Cómo lo toma?

OCM: Es un hermoso reconocimiento, que desgraciadamente no me lo dio mi escuela, que es la Yun Mu Kwan del  Maestro Nam Sung Choi. Se comunica conmigo el Profesor Ricardo Pomares, quien me dice que desean darme un reconocimiento. Mire, cuando vine a vivir a San Martin de los Andes, comencé a trabajar HAD HONOREM en el Consejo de Educación Física y Deportes, y durante ocho años en la Secretaria del Municipio donde vivo como coordinador de todas las artes marciales, donde ayude a crear escuelas municipales de TKD, Judo, y Kung Fu en la zona… y actualmente me desempeño como asesor deportivo en el Consejo Deliberante local. Sentí que nadie es profeta en su tierra, por lo que lo recibí muy emocionado, realmente…y si me lo da un Maestro importante como Ku Yong Chae, quien además no es de mi Kwan, es que me lo merezco.  Lo recibí muy feliz y lo compartí con todos quienes me saludaron, gente como Tajes, Filippa, Busca, Fuentes, Solas, Romano…todo sale de uno mismo, de lo que uno es…no en si del 9no Dan que me dieron. Sí, me dieron un 9no dan, y muy gratificado me siento, pero lo importante es uno. Lo que uno hace, lo que hice por el Taekwondo, y por sobre todo lo que haces por el Taekwondo y el deporte mismo. Siempre digo lo mismo, y muy convencido estoy de eso: No es lo mismo graduación que  jerarquía. Lo ideal es que graduación y  jerarquía vayan de la mano. Pero lamentablemente, en el mundo del Taekwondo de hoy día, esto no es así. Uno puede encontrar un 6to dan que trabaja por enaltecer el Taekwondo, y ve a un 8vo que nada hace… ¿Entonces quien aporta más al Taekwondo entre ambos ejemplos? En una oportunidad, mi maestro estuvo en Cutral Co, Neuquén, para dar un curso a gente de la federación local. Fui con mi dobok a participar, pero mi maestro me pidió que me quede a su lado, junto a Raúl Busca. Estaba presente todo el consejo deliberante de Cutral Co. Intendente y Concejales. Al final, Hablaron el Maestro Choi, el Intendente, y Busca. En un momento dado, este último hablaba de la actualidad del Taekwondo, y me pregunta qué grado tengo. Le respondo. Yo en ese momento, tenía menos grado que él. Entonces dice: Yo tengo más grado que el… ¿…pero saben una cosa?, Una cosa es jerarquía y otra, graduación. Y Martin tiene más jerarquía que yo, pese a la graduación. ¡Me emocionó, sinceramente! Entonces, ¿de qué sirven esas grandes graduaciones, si no le aportaron al Taekwondo formando alumnos, escuelas o instituciones? Lo importante, es que dejaste para los que vienen…, sino son meros practicantes  o medallistas, pero no salen de ahí. Pero también ocurre que si la misma institución nacional no los contiene, desaparecen.

Juegos Panamericanos. Entrenador Raul Busca. Atleta: Alejandro Hernando

C-M: ¿La institución nacional contiene al practicante argentino?, Decía en un principio, que le parecía un error no recibir de manera oficial a importantes figuras que nos visitan.

OCM: Una institución deportiva tiene que tener visión y misión. Es decir, saber hacia dónde va, y una visión de todo lo que lo rodea y necesita. Por empezar, una institución deportiva, como hice yo, debería ingresar al Instituto Superior de Deportes para darles capacitación académica a sus profesores con el fin de que tengan herramientas para formar mejores competidores. Y no, por el contrario, organizar cursos de entrenadores de sábado y domingo que sabemos muy bien que el lunes no nos queda nada en la cabeza. Si vamos a aprender algo, debemos repetir, repetir y repetir. Y estudiar, estudiar y estudiar.

Y no podes tener solo en la mente el tema recaudación. No puede una institución deportiva obligar a sus afiliados a comprar el uniforme de una determinada marca, por ejemplo. Uno tiene que tener la libertad de comprar el uniforme donde considere. Tampoco cobrar por libretas deportivas. Por ser árbitro, pagar… considero que una institución deportiva tiene que dar facilidad a los competidores para que puedan crecer…Para mí, es eso. Y después dedicarse a los niveles altos. Las instituciones deportivas madres deben dedicarse a buscar talentos y desarrollarlos, con la finalidad que nos representen de la mejor manera. Y tener entrenadores de formación probada, que no hayan sido meros competidores, o meros medallistas, sino entrenadores que hayan sido capacitados por instituciones especializadas en formar entrenadores de primer nivel. Eso es lo que pienso yo, sobre instituciones ideales. Pero estamos hablando de deporte, no arte marcial. Desde el 2012 que se logró la medalla olímpica con Sebastián Crismanich, otro chico totalmente desaprovechado, y los entrenadores  nacionales no volvieron a tener importantes resultados… bueno, corresponde cambiarlos. Ya tuvieron su momento y tiempo. Hay que cambiarlos como se hace en otros deportes con sus entrenadores nacionales. Se les da tiempo de trabajo y metas. Cuando no las logran, deben darle paso a otros cuerpos técnicos.

Año 1975. Primer nacional de TKD. Equipo: Castagnola, Ouro, Martin, Gigena, Vaccaro, Portela, Paloma

Otra cosa que me llama la atención: Cuando llegué acá, descubrí que había unos juegos bi nacionales entre Argentina y Chile, conformada por una docena de deportes entre La Pampa y Tierra del Fuego. Observé que el Judo estaba ingresado y el Taekwondo, no. Hablé con el Presidente de la Federación Neuquina quien me dijo que era un asunto a resolver. Ese año no pasó nada, pero al siguiente volví a insistir. Es así que me contacto con el titular de la institución nacional. Quedó en la nada. Año siguiente, nuevo intento. Me entero que McAllister venia para reunirse con los directores de deportes de todo el país. Consulto al Señor Gontan si me permite presentar una nota. Lo autoriza. Le presento la nota a McAllister, y al tiempo German Méndez, Secretario de la Confederación, me dice que contestó la Dirección de Deportes de Neuquén, y que había que responderles ocho pautas. Me pidió les envié un borrador. De las ocho pautas respondí siete, menos una donde debía informar sobre la estructura deportiva de la Confederación Argentina. Eso no lo hice porque no lo conozco. Pensé que ellos están al tanto y lo responderían. Lo mandé. No recibí respuesta, todavía.  Y esto me da mucha pena que no podamos estar en estos juegos, que son muy importantes para la región. Tengo un profesor amigo de Salta que me informa que si compiten en los juegos para la región del Altiplano. Pero nosotros, aquí no…

Volviendo al día que recibí el 9no dan, me sentí muy gratificado por el hecho. Lo pase muy bien porque había mucha gente, practicantes de todos los niveles, y me saludó mucha gente que no me conocía… de repente con una soguita tuve que atar al ego, y decía pucha, estoy a 1700 kilómetros y todavía hago ruido. Hay un dicho que dice que si no dejas huella, no te quejes si no te recuerdan. Por eso recibo este reconocimiento con tanto orgullo.