La defensa personal y la defensa propia (legítima defensa)

(*)Dr. Uriel Humberto Ponce

Cuando hablamos de defensa personal, inexorablemente debemos pensar donde están los límites de nuestra defensa. Como bien se sabe, los limites están en nuestro código penal, específicamente en su artículo 34 inc.6
Cuando hablamos de defensa personal, inexorablemente debemos pensar donde están los límites de nuestra defensa. Como bien se sabe, los limites están en nuestro código penal, específicamente en su artículo 34 inc.6

Cuando hablamos de defensa personal, inexorablemente debemos pensar donde están los límites de nuestra defensa, y como bien se sabe los limites están en nuestras Leyes, en este caso establecido en nuestro código penal, específicamente en su artículo 34 inc. 6 el cual expresa:

“ARTICULO 34.- No son punibles: … 6º. El que obrare en defensa propia o de sus derechos, siempre que concurrieren las siguientes circunstancias:

  1. a) Agresión ilegítima;
  2. b) Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla;
  3. c) Falta de provocación suficiente por parte del que se defiende. …”

8,8,77Hay que entender, para que una situación no sea punible y pueda encuadrase dentro de la legítima defensa, deben concurrir todas las circunstancia allí establecida, no una u otra de ellas.-

Como artistas marciales debemos tener muy en claro el inc. b) del artículo mencionado, ya que nuestra practica nos da un andamiaje importante de técnicas para la resolución de diferentes tipos de conflictos, la gran mayoría están dadas contra agresiones ilegitimas y por supuesto que nunca debería ser por causa o provocación de nuestra parte.-

Debemos saber que una agresión ilegitima es todo ataque injustificado, sin razón y sin derecho a un bien legalmente protegido (vida, honor, bienes materiales), para que esta circunstancia se dé basta con la amenaza a estos bienes tutelados, siempre y cuento esta amenaza sea actual e inminente.-

Entendiendo que la defensa que debemos efectuar contra esta amenaza debe ser racional, esto implica que no puede ser desproporcionada a la agresión sufrida, y es ahí donde como artistas marciales debemos entrenar, por ejemplo, no porque una persona ataque o “nos quiera atacar” (amenaza inminente), con un golpe de puño, debemos defendernos al punto tal de hospitalizar al agresor, porque en este caso habría un abuso en la legítima defensa, y sería una actitud punible.-

"Una mente emocionalmente contralada en momentos de caos, estará lo suficientemente estable como para poder discernir, hasta donde debe llegar en su actuar, acorde al dominio, control y alcance de su sapiencia" - Doctor Uriel Ponce
“Una mente emocionalmente contralada en momentos de caos, estará lo suficientemente estable como para poder discernir, hasta donde debe llegar en su actuar, acorde al dominio, control y alcance de su sapiencia” – Doctor Uriel Ponce

Entonces cual es la “… necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla …”, muchas veces se ve que se enseñan técnicas de defensa personal a principiantes o a estudiantes con pocos años de prácticas, las cuales no están orientadas a impedirlas o repelerlas, sino que están orientadas al exceso de daño contra el oponente, sin mostrar siquiera cuales son los limites y/o las circunstancias en las cuales se debe usar tales o cuales técnicas, ya que en un ámbito real muy pocas veces se ve que las técnicas de defensa personal se apliquen a agresores que posean la misma capacidad técnica que un artista marcial, no debemos permitir que nuestro conocimiento se convierta en un agravante al momento de ser interpretada nuestra actitud desde un punto de vista legal.-

hmhmPor tales razones se debe ser muy prudentes al momento de expandir nuestros conocimientos en un arte marcial y más específicamente en lo que ha defensa personal se trata. No en vano, los antiguos maestros de las artes del combate guardaban ciertas técnicas secretas, no por una cuestión de egoísmo o misticismo, sino porque no todos los estudiantes están preparados para saber técnicas que al momento de llevarlas a cabo pueden llegar a causar mucho daño al agresor, es por esto que lo legaban a ciertos discípulos, los cuales estaban espiritual y mentalmente preparados para usarlas solo en momentos y circunstancias determinadas.-

Dicho esto es importante para el educador de las artes marciales, no olvidar la enseñanza del control de la emocionalidad del estudiante, ya que una mente emocionalmente contralada en momentos de caos, estará lo suficientemente estable como para poder discernir, hasta donde debe llegar en su actuar, acorde al dominio, control y alcance de su sapiencia.-

Kofi Annan dijo “La educación es el gasto para la defensa más efectiva que existe”.-

(*)Abogado – IV Dan TKD ITF – Master Haidong Gumdo